
sACERDOTE,
TENEMOS UN REGALO PARA TÍ
Queremos hacer un regalo a los sacerdotes porque entregan su vida al servicio de Dios y de todos nosotros, con una dedicación que muchas veces les agota. Y son un don precioso que nosotros los laicos, debemos aprender a querer, agradecer y cuidar.
SACERDOTES
[ESTA CARTA ES PARA VOSOTROS]
Queridos sacerdotes,
Desde la Fundación Educatio Servanda nos dirigirnos a vosotros con afecto y gratitud para compartir una iniciativa que nace de nuestro profundo deseo de cuidaros y acompañaros en vuestra vida espiritual y pastoral.
Como fieles laicos, somos plenamente conscientes, por un lado, de la necesidad vital que tenemos de vosotros, y por otro, del ingente trabajo pastoral que muchos realizáis en un contexto de grave disminución de vocaciones. Los sacerdotes sois un don precioso que los laicos debemos aprender a querer, agradecer y cuidar.UN TESOR0
DE NUEVE SIGLOS
Hace tres años comenzamos a gestionar el monasterio cisterciense de La Santa Espina, un conjunto monumental del siglo XII situado en Castromonte (Valladolid), que ofrece sus instalaciones en temporadas vacacionales para actividades pastorales de grupos, parroquias y movimientos de la Iglesia.
En este marco, con mucho cariño y dedicación hemos podido poner en marcha una casa de Espiritualidad abierta durante toda la semana para acoger retiros, ejercicios espirituales y momentos de oración y descanso,
Y QUEREMOS PONERLO
A TU DISPOSICIÓN
Hoy, deseamos poner a disposición de todos vosotros, pensión completa, de manera gratuita, la Casa de Espiritualidad La Santa Espina, para cuando necesitéis unos días de silencio, estudio, contemplación o descanso.
Para el pequeño equipo de Educatio Servanda que vive y trabaja allí, será una auténtica alegría acogeros, compartir con vosotros la celebración de la Santa Misa y contribuir humildemente a vuestro descanso.
SI QUIERES ESTE REGALO
Sólo tenéis que escribir a info@monasteriolasantaespina.es o llamar al teléfono 647.39.60.60 en horario de oficina.
Con sincera gratitud por vuestra entrega y confiando al Señor el fruto de vuestro ministerio, os enviamos un fraternal abrazo en Cristo.
algunas de las reseñas
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